jueves, 27 de noviembre de 2014

El pretexto del Paraíso religioso


Leyendo el libro Silogismos de la amargura de Emil Cioran, me ha llamado mucho la atención este fragmento de la obra:
"Una naturaleza religiosa se define menos por sus convicciones que por la necesidad de prolongar sus sufrimientos más allá de la muerte."
Cuánta verdad tiene aquí Cioran. La persona religiosa, es el mayor representante de ese deseo irracional y ciego que a todos nos empuja a diario a querer; a querer ser, por el simple hecho de ser.

Y todo eso del paraíso no es más que una burda excusa: lo que el religioso quiere es vivir...sobrevivir. Quieren seguir cumpliendo, como buenos chicos, esa tarea que la naturaleza les ha encomendado. Quieren vivir más, y a ser posible mejor...pero no es necesario que sea mucho mejor: lo importante es seguir existiendo a toda costa, no importa el dolor o el sufrimiento, no se concibe el no-ser, la biología dicta el deseo de vivir, y el religioso lleva este dictamen hasta sus últimas consecuencias: ¡desde su lecho de muerte, piden más!

Valga de ejemplo este artículo que publica hoy el diario El Mundo:
http://www.elmundo.es/espana/2014/11/27/54763b2dca4741d96b8b457c.html

En él, se relata una serie de entrevistas que le hacen a una persona con cáncer terminal, días antes de su muerte. Este hombre, tras una vida de lucha, termina sus días con un doloroso y asfixiante cáncer de pulmón...sin embargo, pide más. En un momento de la entrevista dice:
"Hay que hacerme de todo. Pelarme la fruta, asearme, sacarme a pasear, llevarme al baño... En sólo una semana he notado que la curva va hacia abajo rápidamente. Pero por alguna extraña circunstancia me lo estoy tomando con deportividad. A mí me ayuda muchísimo la fe: estoy muy esperanzado con que, cuando esto acabe, me voy a encontrar con algo plenamente satisfactorio.[...]"
Nadie puede soportar la no-existencia. Esta persona, soporta el sufrimiento y el dolor, y soporta la angustia, porque realmente cree que va a seguir existiendo. Ahí reside el anhelo del creyente; ese es su verdadero y codiciado paraíso, la prolongación de la vida; lo demás son pretextos.

Sin embargo, no saben lo que piden. Prolongar una vida consciente durante una eternidad...eso es, sin ninguna duda, el infierno más atroz que el ser humano pueda imaginar. Lo que ocurre es que, simplemente, se dejan llevar por sus instintos naturales: ¡quieren sobrevivir!

1 comentario:

  1. La religión es la negación de la mortalidad .-Pierre Van Den Berghe

    ResponderEliminar