domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Es el universo consecuencia de una computación trascendente?


Me ha surgido la siguiente reflexión leyendo un artículo en el blog Cuentos Cuánticos (http://cuentos-cuanticos.com/2014/11/14/neutrino-history-whats-next-organizando-particulas-1/):

En este artículo que comento, el autor hace un pequeño resumen sobre lo que es para la física actual una partícula:
¿Qué es en física una partícula? Pues no, no es una bolita que se mueve por ahí.  Desgraciadamente esa imagen es incorrecta ya que en la descripción de las partículas fundamentales tenemos que incorporar nociones de relatividad y de mecánica cuántica.  Las cosas no tienen formas definidas, las cosas no siguen caminos definidos, las cosas se mueven muy rápido.  Las cosas se convierten unas en otras si la energía así lo permite y si todas las cargas antes y después del proceso son iguales.
¿No veis una correlación muy grande entre esta descripción, y lo que nosotros hacemos cuando programamos nuestros ordenadores para simular una realidad física?

De hecho, la probabilidad que hay detrás de la mecánica cuántica, es fácilmente explicable en estos términos: sencillamente, esa probabilidad para cada tipo de evento, habría sido determinada por un programador trascendente.

Es sólo una posibilidad metafísica más, pero es interesante por lo completa que es: el universo sería así sólo el resultado de una computación física trascendente. La conservación de la energía y de la carga, serían únicamente reglas que el programa debe seguir en su procesar. Y, por ejemplo; la probabilidad de que un neutrón decaiga en un protón más un par electrón-neutrino, estaría también programada; y un sería un contador (o timer) el que aplicaría esa probabilidad cada cierto intervalo de tiempo.

También se podría explicar de este modo el fino ajuste que parecen presentar las constantes fundamentales de la física. No sería casualidad, sino un ajuste explícito de los programadores trascendentes, de modo que pudieran surgir estructuras materiales complejas durante la ejecución del programa.

Y, por último, es una hipótesis que serviría de soporte a la idea actual que defiende la física sobre el multiverso. Nuestro universo podría ser uno más de entre una infinidad de otros universos computados por el ordenador trascendente. De hecho, esta sería la mejor forma (la más sencilla) de "encontrar" los parámetros adecuados para las constantes fundamentales de un universo capaz de albergar estructuras materiales complejas:

Esos supuestos programadores trascendentes podrían haber generado un programa iterativo donde se fuesen probando los diversos valores para las constantes fundamentales, y observar luego el resultado obtenido en cada iteración. Más tarde, según fuese dicho resultado, se ajustarían de nuevo los parámetros de los universos más prometedores de la iteración anterior. Este proceso sería similar al seguido por nosotros en la computación evolutiva, y permitiría encontrar rápidamente los valores óptimos más adecuados para emular universos "habitables".

En fin, no es más que una meditación de un aburrido domingo por la tarde. Pero podría ser la Verdad oculta tras el mundo ;).

Un saludo.

---- EDITO (18/11/2014)

Voy a transcribir una conversación que he mantenido en un foro de Facebook en un grupo sobre ciencia, hablando al respecto de esta entrada en concreto:

  • Marcos García Personalmente me atrae tan poco esta posibildad como la de la panspermia: sólo sirve para mandar el problema de la realidad a otro sitio. Porque, si el universo es "sólo" una simulación ¿cuáles son las características de la realidad en la que se simula? 23 h · Me gusta
  • Samuel No se puede conocer las caracteristicas de la realidad que simula, porque es una realidad trascendente. Pero aunque esta solo sea una metafisica tan posible como cualquier otra, es muy elegante y de una gran capacidad explicativa: es muy completa. 
    23 h · Editado · Me gusta
  • Marcos García Permíteme discrepar en lo de "gran capacidad explicativa": el concepto de que el universo es una simulación _no explica nada_. Y, lo que es peor, aumenta la complejidad de lo que hay que estudiar sin evidencia alguna que lo apoye. Occam se lo pasaría pipa 
    En cuanto a la elegancia... nada en el universo se rige necesariamente, por lo que se sabe hasta ahora, por criterios de elegancia. Que seamos capaces de reducir la complejidad de los sucesos a ecuaciones relativamente simples no las convierte en elegantes: las convierte en eficaces.
    22 h · Me gusta · 1
  • Louis le Hutin Esto sólo lleva el problema a otro nivel. Si somos una simulación, alguien está simulando. ¿En qué universo? ¿Con qué leyes? ¿Cómo surgió esa inteligencia?
    7 h · Me gusta
  • Samuel No lo entendeis: se trata de una explicacion trascendente. No aplica Occam, porque hablamos de metafisica. Se quiera o no, debe haber una explicacion trascendente para las leyes naturales que describimos: algo debe haber tras ellas, porque debe haber una razon de que las leyes sean las que son, en lugar de ser de otra manera, o de no haber nada en absoluto. Y es en este sentido, donde esta explicacion trascendente de que somos productos de un computador trascendente es elegante y completa.  Y claro que lo que se hace es pasar el problema a otro nivel: al nivel trascendente del que poco se puede conocer. Negar lo trascendente tampoco arregla el problema porque sencillamente deja la pregunta sin respuesta.
    49 min · Editado · Me gusta
  • Marcos García Samuel:
    Lo siento, pero no tiene por qué haber una explicación trascendente para las leyes naturales, eso es teleología (sin evidencias que la apoyen). Por eso Occam es aplicable: añade complejidad innecesaria a la vista de las evidencias 
    que se conocen actualmente.
    Tampoco es metafísica: la hipótesis de la simulación es una hipótesis, si mal no recuerdo, falsable. El problema es que por ahora no hay evidencia que concuerde con ella.
    Ya he dicho antes que no es elegante simplemente porque tú lo digas. De hecho, a mí me parece una chapuza  . Y no es ni mucho menos completa, como te ha indicado Louis le Hutin: simplemente traslada el problema de las reglas de la realidad a un ámbito mayor.
    10 min · Me gusta
  • Samuel Marcos García, el que no haya una explicación trascendente, es ya una hipótesis metafísica irrefutable e incompleta. La hipótesis de la simulación también es irrefutable (si consigues falsarla o corroborarla te espera un premio nobel de los históricos). Es decir; que recuerdas mal.
    Si no hay nada trascendente, tenemos leyes y fenómenos que simplemente aparecen sin razón de la nada, eso sí que es una explicación chapucera y compleja: ¿no te parece complejo que las cosas sean como son porque sí, porque tú así lo creas?
    Sin embargo, introducir una explicación trascendente que sea completa (en el sentido de que da cuenta de por qué todas las cosas son como son) es algo elegante y simple: todo es como es, por ejemplo; porque somos fruto de una programación trascendente que así lo establece. Fácil, elegante y sencillo.
    Tú propones que las cosas son como son porque sí, que no son de otro modo porque no, y que no hay más que hablar: eso es algo poco elegante e improbable: aquí sí que se pondría las botas Occam.

    En fin: un saludo, amigo.
    2 min · Editado · Me gusta